Hoy puedes escribir «una web para mi taller de reparación de móviles en Madrid» y tener una página completa en dos minutos. Funciona de verdad. Lo que casi nadie cuenta es lo que pasa después de esos dos minutos, que es donde se decide si acabas con una web usable o con una demo bonita que nunca publicas.
Aquí verás qué herramientas hay según lo que quieras montar, cuáles son gratis de verdad, cómo escribir la petición para no perder tres horas, y las cuatro cosas que ninguna IA te va a resolver.
Qué herramientas hay y cuál te conviene
No todas hacen lo mismo, aunque lo parezca. Se dividen en tres familias:
1. Constructores con IA integrada
Wix, Hostinger y Canva. Respondes unas preguntas sobre tu negocio y te generan la web entera: textos, secciones e imágenes. Luego la editas arrastrando bloques, sin tocar código.
Son la opción sensata si quieres una web de empresa, de servicios o un portafolio y no quieres pelearte con nada. El dominio y el alojamiento van incluidos en el precio.
2. Generadores por conversación
Lovable y herramientas parecidas. Le describes lo que quieres en lenguaje normal y va construyendo la aplicación mientras hablas con ella, incluida la parte de datos y usuarios.
Aquí la diferencia importa: esto no genera una web de folleto, genera una aplicación. Es lo que quieres si necesitas que la gente se registre, guarde cosas o interactúe. A cambio, entender lo que ha construido requiere algo más de mano.
3. Los asistentes de siempre
ChatGPT, Claude o Gemini te escriben el HTML y el CSS si se lo pides. No te dan alojamiento ni panel: te dan archivos. Es la vía si sabes algo de código o quieres aprender, porque ves exactamente qué se está construyendo.
Cuál elegir, en una línea
- Web de mi negocio, sin complicarme → Wix o Hostinger.
- Portafolio o página de un evento → Canva.
- Algo donde la gente se registre o guarde datos → Lovable.
- Quiero entender qué se está haciendo → ChatGPT o Claude y lo subes tú.
- Tienda online → mejor un constructor específico de comercio que una IA generalista.
Qué significa «gratis» aquí
Esta es la parte que conviene leer antes de empezar. Casi todas dejan crear la web gratis. Lo que casi ninguna regala es publicarla en condiciones:
- El plan gratuito casi siempre deja la web en una dirección del tipo tunombre.laherramienta.com. Para usar tu propio dominio, hay que pagar.
- Suele aparecer publicidad o la marca del servicio en tu página.
- El correo profesional con tu dominio casi nunca entra en el plan gratuito.
Dicho de otro modo: gratis es perfecto para probar y enseñárselo a alguien. Para una web de empresa que dé confianza, cuenta con pagar dominio y alojamiento igual que antes de que existiera la IA. Lo que te ahorra la IA es el diseño y los textos, no la infraestructura.
Cómo escribir la petición para que salga a la primera
La diferencia entre una web genérica y una que se parece a tu negocio está en lo que le cuentas. Estos cinco datos cambian el resultado por completo:
- A qué te dedicas exactamente, no el sector. «Reparación de pantallas de móvil en el día» en lugar de «tecnología».
- Dónde estás, si vendes en una zona concreta.
- Qué quieres que haga el visitante: llamar, pedir cita, comprar, escribirte por WhatsApp. Esto determina toda la estructura.
- Qué secciones quieres. Si no lo dices, todas generan lo mismo: inicio, sobre nosotros, servicios y contacto.
- El tono. Cercano, técnico, sobrio. Sin esto sale el tono de folleto corporativo de siempre.
Un ejemplo que funciona: «Web para un taller de reparación de móviles en Madrid. El objetivo es que llamen por teléfono o escriban por WhatsApp. Secciones: inicio con los tres servicios más pedidos, precios orientativos, opiniones y contacto con mapa. Tono cercano y directo, sin tecnicismos.»
Las cuatro cosas que la IA no te resuelve
Aquí está la diferencia entre tener una web y tener una web que funcione:
- Los textos legales. Te generará un aviso legal de relleno con datos inventados. En España necesitas tu nombre o razón social, tu NIF, tu domicilio y un correo de contacto reales, más la política de privacidad y la de cookies si mides visitas. Eso lo pones tú.
- El banner de cookies que funcione. No basta con que se vea: tiene que bloquear las cookies de analítica hasta que el visitante acepte. Casi ninguna web generada con IA lo hace bien de fábrica.
- Las imágenes reales. Las fotos genéricas que pone se notan. Cuatro fotos de tu local, de tu producto o de tu equipo valen más que cuarenta de banco de imágenes.
- Que Google la encuentre. Generar la web no la posiciona. Hace falta que cada página tenga su propio título y su descripción, que el texto responda a lo que la gente busca de verdad, y tiempo.
Cuánto se tarda realmente
Dos minutos en tener algo en pantalla. Entre dos y cuatro horas en tener algo publicable: cambiar las fotos, reescribir los textos que no encajan, ajustar el móvil y poner lo legal.
Sigue siendo muchísimo menos que antes. Pero si alguien te dice que una web profesional se hace en dos minutos, te está enseñando el primer paso y escondiendo los otros diez.
Preguntas frecuentes
¿Se puede crear una página web con IA gratis?
Crearla, sí. Publicarla con tu propio dominio y sin publicidad del servicio casi siempre requiere plan de pago.
¿Cuál es la mejor IA para crear páginas web?
Para una web de negocio, Wix o Hostinger. Para algo con registro de usuarios, Lovable. Si quieres controlar el código, ChatGPT o Claude.
¿Hace falta saber programar?
Con los constructores, no. Con los generadores por conversación ayuda entender qué está pasando, aunque no escribas código.
¿Puedo usar mi propio dominio?
Sí, en todos, pero normalmente es una función de pago.
¿Una web hecha con IA posiciona en Google?
Igual que cualquier otra: depende del contenido, no de con qué se hizo. Google no penaliza la herramienta, pero tampoco regala posiciones por usarla.
